El primer paso es tener un concepto definido, para ello existen diferentes técnicas, he aquí mis cinco favoritas:
- Lluvia de ideas o brainstorming, que consiste en reunir a un equipo de personas para que aporten ideas al azar hasta encontrar una idea que encamine el proyecto de diseño.
- Naturaleza creativa, en muchos casos el concepto lo tenemos frente a nuestros propios ojos, en el mundo animal o vegetal, es decir en nuestro medio ambiente.
- Búsqueda por asociación, elige una palabra referente a la idea inicial, luego haz una lista de palabras que se desprendan o se asocien a ella hasta lograr un concepto más claro.
- Ambiente creativo, el entorno influye notablemente al momento de crear un concepto. Visita lugares inspiradores como cafés de tu agrado, lugares cuya decoración sea original, mira películas relacionadas a lo que tienes en mente, la web también es un recurso muy útil en la actualidad ya que nos muestra una infinidad de sitios llenos de mucha creatividad.
- Una mirada fresca, pídele a alguien más que opine, esta persona no tiene que estar inmersa en el tema necesariamente. Sin importar la edad, el género o la edad, tendrá un visión mucho más neutral.
Una vez definido el concepto podrás continuar el siguiente paso: buscar un soporte o programa de diseño para comenzar a plasmar tu idea.